Los problemas sociales y económicos
que aquejan a la sociedad salvadoreña tienen a su base siglos de desigualdad
social, desde los gobiernos cafetaleros del siglo XIX y de exportación de
materias primas como algodón, azúcar además de la sustitución de importaciones
del siglo XX, ha quedado claro que los menos favorecidos de esta dinámica
económica, de flujo de bienes y servicios han sido los campesinos, agricultores
y obreros de las industrias.
El Estado salvadoreño no pudo
resolver ni debatir estos problemas, junto a ello la migración de salvadoreños alrededor del
mundo aumento sin precedentes y que a mediano y largo plazo genero olas de
deportados y, por ende, jóvenes sin identidad nacional ni valores culturales. La
crisis económica entendida como una constante de la realidad salvadoreña, que
ni la dolarización ni el Bitcoin pudo corregir, se ha caracterizado por la falta de oportunidades laborales, los bajos
salarios, jóvenes sin programas integrales en el campo académico ni laboral y sumado
a los altos costos de los productos de la canasta básica han generado también
una dinámica de mercado informal, venta de productos y servicios sin control ni
impuestos y por ende un problema para
las finanzas estatales.
Lo anteriormente descrito lleva al
planteamiento más estratégico ¿Cuáles son las soluciones integrales planteadas
desde el gobierno salvadoreño? ¿Se han visto disminuidas las causas estructurales
de la violencia y la desigualdad en El Salvador? ¿Es la doctrina de Mano Dura y
Remilitarización la solución a los problemas de inseguridad que afectan los salvadoreños?
Está claro, dos años más tarde de
la elección del actual presidente de la República que el camino no era ni tan
fácil, ni tan ilusorio, las causas de la violencia y la desigualdad económica
siguen vigentes, los Índices de libertad de Expresión además de la libertad de
Prensa han minado.
Por ahora las preguntas planteadas,
son grandes interrogantes, los argumentos para su solución deben ser sólidos y
claros, no obstante, en los últimos días las ilusiones han sido opacadas por
medidas autoritarias y de violación de Derechos Humanos y alejadas de las
expectativas de las grandes Mayoría de salvadoreños.
